Dia Nacional del Tango

Ben Molar impulsó la instauración del 'Día Nacional del Tango', que se festeja en todo el mundo cada 11 de diciembre, en conmemoración a las fechas de nacimiento de los creadores de dos vertientes del tango: "La Voz" (Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representativa del tango, nacido el 11 de diciembre de 1890) y "La Música" (Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género, nacido el 11 de diciembre de 1899).Esta fecha nació de un modo más que especial. Era una noche de 1965. Ben Molar estaba parado en la esquina del tango, esquina que, según sus palabras, "es la que mis amigos Francisco Pacránico y Celedonio Flores hicieron que se llamara Corrientes y Esmeralda...". Iba camino de la casa de Julio De Caro para festejar su cumpleaños cuando le surgió la gran idea: asoció la fecha de nacimiento de De Caro con la de Carlos Gardel. Cayó en la cuenta de que, además de ser las dos grandes vertientes, eran los dos grandes creadores nacionales.Presentó entonces la propuesta al Secretario de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, Ricardo T. Freixá, quien le pidió la conformidad de las entidades artísticas.

Ben Molar consiguió así la conformidad de Sadaic, Argentores, Sade, Casa del Teatro, Sindicato Argentino de Músicos, Unión Argentina de Artistas de Variedades, Academia Porteña del Lunfardo, Radio Rivadavia, Fundación Banco Mercantil, La Gardeliana, Asociación Argentina de Actores y Asociación Amigos de la Calle Corrientes.Once años más tarde, después de mucho recorrer y de observar cómo sus pedidos quedaban en cajones oficiales, amenazó cordialmente al Secretario de Cultura de la Municipalidad de Buenos Aires, Ricardo Freixa, con hacer una gran movilización radial, televisiva y gráfica anunciando la organización de un festival monstruo en el Luna Park en apoyo del 'Día del Tango'.

Así, junto con una delegación de la Asociación Amigos de la Calle Corrientes, le pidió a Tito Lectoure el Luna Park para el 11 de diciembre.A las dos horas del ultimátum se produjo el milagro: la promulgación del decreto anhelado durante tantos años. Así, el 29 de noviembre de 1977 Ben Molar recibió la noticia de que había sido firmado el Decreto Nº 5830/77 de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.El 11 de diciembre el festival se realizó con la presencia enfervorizada de espectadores que celebraron el anuncio de ese merecido Día del Tango y vivaron de pie a sus máximos ídolos. Estuvieron presentes los más grandes músicos, orquestas, cantantes, animadores, locutores, periodistas y personalidades vinculadas con el tango.

Esa noche, Julio De Caro recibió muy emocionado en el escenario el aplauso de unas 15 mil personas que cantaron su cumpleaños.Sin embargo, para Ben Molar esto no fue suficiente: se propuso llevar las cosas a nivel nacional. El 23 de diciembre de ese año, a pedido del Secretario de Estado de Cultura de la Nación, Doctor Raúl Alberto Casal, organizó una despedida tanguera de ese año 1977 en el Teatro Nacional Cervantes. Pero, a cambio, Ben Molar le pidió la aprobación del decreto a nivel nacional. En el Cervantes actuaron entonces grandes intérpretes, orquestas, cantantes y animadores y, además, se dio lectura al Decreto Nº 3781/77 del 19 de diciembre de 1977, en el que quedó establecido el 'Día Nacional del Tango' para todos los 11 de diciembre.

Carlos Gardel

Carlos Gardel
El Zorzal Criollo
Existen certeras contraseñas y entrañables complicidades para dirimir, por la vía de la historia no oficial, algo que para los argentinos nunca estuvo encuesti6n: Gardel no entra en discusión, es el gran sobreentendido porteño. Como en las más severas biografías, cualquier vida, en su más genuina desnudez, nunca es enteramente publicable. La neblina intencionada con la que Gardel se inscribió en la leyenda, refuerza la Vieja idea de que no hay Dios sin misterio.A Carlitos no se le censa ni se lo cuestiona, probablemente porque cada día -mal que le pese- canta mejor. Obligado por la atroz circunstancia de una ausencia de lideres indiscutibles, Gardel es hoy el santo y sena nacional, la entidad que no se discute, la posibilidad final de una coincidencia mínima, módica, una hilacha o un retazo de acercamiento, a la distancia, a un intuitivo globalizador de no resueltas cuestiones argentinas.Ha pasado largamente el medio siglo y el país sostiene calamidades parecidas, con un aire de familia que no son siquiera flamantes y que, por lo menos, nos, abruman. Con la cerieza de tanto bronce inútil, es sostenible que nos aferremos a aquel Gardel de entrecasa y por algo será.Gardel codificó el tango, pero no estamos mencionando precisamente al cantor. ¿Soportaría un Gardel centenario, poblado de arrugas y con la sonrisa desalojada, las exigencias térmicas de esta ciudad nueva? Podría repetir, el morocho robusto, las exigencias del nuevo "physique du rol"? Sus soportes ya no existen. Ni la palabra, ni el honor, ni el amor, ni los escrúpulos han podido persistir y hasta el machismo es una institución absolutamente discutible. El cuestionamiento seria obvio Si su lugar hubiera sido ocupado por otro emblema.
Encastrado en los soportes informativos habituales, poco es lo que queda por sumar: Gardel sobrevive porque ha sido el sueño colectivo de varias generaciones de argentinos que se sienten participes y protagonistas de aquella epopeya personal. El Gardel de hoy nos es ya un sustantivo, y por una inédita pirueta de la gramática quedó en adjetivo que califica a lo inmejorable, punto final para cualquier posibilidad de disenso. Es un tic nacional.

Solo para Hombres

Solo para Hombres

La primera imagen del tango es un baile de hombres. Con pocos movimientos sensuales y sin apenas roce entre la pareja. Un baile mal visto, que solo se practicaba en los prostíbulos.
Allí había una mujer para muchos hombres, y las ellas no estaban para bailar. Entonces los hombre comienzan a bailar entre ellos y ahí nace el tango, que al principio es desechad por la sociedad y por las clases altas.Con la llegada de la emigración a Buenos Aires, el tango pudo salir a cautivar Europa y ser la banda sonora de Argentina encabezada por el bandoneón. Estos días en Madrid los campeones del mundo de Tango nos acercan un recorrido por la historia de este baile.En Buenos Aires, el tango y el vino se cuenta la historia de la emigración europea a ese país y cómo la llegada de españoles e italianos cambió la economía, la sociedad y sobre todo, dio libertad a los pasos más argentinos.

La Morocha

La Morocha
LOS PRIMEROS. El primer tango escrito para una mujer fue La morocha. En 1905, Enrique Saborido compuso la música, inspirado en Lola Candales, una bailarina de aquellos años. Luego, Angel Villoldo le puso letra y fue estrenado por Flora Rodríguez. Innumerables versiones han popularizado esta obra precursora, que comienza así: Yo soy la morocha,/ la más agraciada,/ la más renombrada/ de esta población./ Soy la que al paisano/ muy de madrugada/ brinda un cimarrón.
Sobre versos de Celedonio Flores, hay un tango emblemático que en 1914 —titulado Por la pinta—, resultó premiado en un concurso de versos porteños auspiciado por el diario Última Hora. Musicalizado por Gardel y Razzano, en 1921 pasó a llamarse Margot y lo grabó El Mudo con guitarras. En 1923, José Luis Panizza, con música de Edgardo Donato, compusieron Julián, tango estrenado por la actriz Iris Marga (teatralizándolo) en el Maipo. Tres años después lo grabó Rosita Quiroga y, entre las versiones más recientes y mejor logradas, figura la de la cantante Blanca Mooney con la orquesta de Osvaldo Fresedo, un suceso en los años 1960. Fragmento: Porqué me dejaste/ mi lindo Julián,/ tu nena se muere/ de pena y afán./ En aquel cuartito/ nadie más entró/ y paso las noches/ llorando tu amor...
Pascual Contursi y Enrique Maroni compusieron en 1924 el tango La mina del Ford, estrenado por Luisa Morotti en la pieza cómica Un programa de cabaret, en el Teatro Apolo. Fragmento: Yo quiero un cotorro/ que tenga balcones,/ cortinas muy largas/ de seda crepé./…Yo quiero una cama/ que tenga acolchado,/ y quiero una estufa/ pa’ entrar en calor;/ que venga el mucamo/ corriendo apurado/ y diga “¡Señora!/ ¡Araca, está el Ford!”.

19 de enero de 2010

Presentan "Tanguero, el musical"


Todos los miércoles de enero a las 23 en el teatro Colón de Mar del Plata se presenta la compañía "Tango Furia", con su espectáculo ?Tanguero" el musical . La compañía ha representado a nuestra ciudad en el festival internacional de Cine en las ediciones 2006 / 2007, en el festival internacional en homenaje a Astor Piazzolla, y ha participado junto a la Orquesta Municipal de Tango de nuestra cuidad en numerosas presentaciones.
En esta ocasión estrenarán su nuevo espectáculo, donde se combinaran los temas más reconocidos de repertorio tanguero, con un despliegue coreográfico de gran virtuosismo, y una historia bien tanguera, según se indicó. Emmanuel Marín es el bailarín y coreógrafo de la Orquesta Municipal de Tango de Mar del Plata, y director y coreógrafo de la Compañía Tango Furia, reciente ganador del premio Lobo de Mar 2009 en danza.
Integran el espectáculo la pareja ganadora de la medalla de oro en los torneos juveniles bonaerenses 2008, y medalla de plata 2009 , Leyla Antúnez y. Nahuel Guzmán. Además, forman parte del espectáculo Tamara Bordet, Giselle Gómez, Florencia Pili, Belén Peralta, Matías Pili, Gabriel Pérez Castro, Ariel Antúnez , Gastón Antúnez, Emmanuel Marín y Ariel Vieytes como cantante.

Una Broadway tanguera


¿De qué se trata esta nueva versión de "De Broadway a Corrientes"?

Es una manera de unir las dos emblemáticas avenidas trazando un paralelo entre las músicas que las identifican. La de allá, a través de la comedia musical, con temas de El Fantasma de la Opera, Chicago, Victor Victoria. La de acá, a través del tango y el bolero.

¿Cómo se articulan los géneros durante el espectáculo?

Son cuadros, que yo voy uniendo, estableciendo puentes entre ellos, asumiendo un rol como de anfitriona.

¿Los géneros se mantienen siempre por carriles separados?

No. Hay situaciones en las que en un mismo cuadro hay pinceladas de comedia y de tango. Además, la formación instrumental -de bandoneón, saxo y piano- impregna todo de un aire tanguero. Y en ese marco la danza tiene un lugar de relevancia, con una pareja de tango y bailarinas de jazz.

Viernes y sábados, a las 21.30, en el Multiespacio Los Angeles, Av. Corrientes 1764.

18 de mayo de 2009

Juan Darienzo. El Rey del Compas

Juan D’Arienzo nació el 14 de diciembre de 1900 en el barrio porteño de Balbanera y murió en Buenos Aires el 14 de enero de 1976.El apodo de “El rey del compás” fue una creación del “Príncipe Cubano” Angel Sanches Carreño, animador del cabaret Chantecler, donde la orquesta de D’Arienzo toco en forma consecutiva durante mas de quince años.D’Arienzo obligo a los grandes directores de la decada del ’40 a acelerar el ritmo de sus orquestas.A mi modo de ver, el tango es, ante todo, ritmo, nervio, fuerza y carácter. El tango antiguo, el de la guardia vieja, tenia todo eso.Debemos procurar que no lo pierda nunca. Por haberlo olvidado, el tango argentino entro en crisis hace algunos años. Modestia aparte, yo hice todo lo posible por hacerlo resurgir. En mi opinión, una buena parte de la decadencia del tango correspondió a los cantores. Hubo un momento en que una orquesta típica no era mas que un simple pretexto para que se luciera un cantor. Los músicos, incluyendo el director, no eran mas que acompañantes de un divo mas o menos popular. Para mi, eso no debe ser.El tango es música, como ya he dicho. Yo agregaría que es esencialmente música. En consecuencia no puede relegarse a la orquesta que lo interpreta a un lugar secundario para colocar en el primer plano al cantor.
Al contrario, el tango es para las orquestas y no para los cantores. La voz humana, no es, no debe ser otra cosa que un instrumento mas dentro de la orquesta.Yo reaccione contra ese error que genero la crisis del tango y puse a la orquesta en primer plano y al cantor en su lugar. Además trate de restituir al tango su acento varonil, que había ido perdiendo a través de los sucesivos avatares. Le imprimí en mis interpretaciones el ritmo, el nervio, la fuerza y el carácter que le dieron carta de ciudadanía en el mundo musical y que había ido perdiendo por las razones apuntadas.Por suerte esa crisis fue transitoria y hoy ha resurgida el tango, nuestro tango, con la vitalidad de sus mejores tiempos. Mi mayor orgullo es haber contribuido a ese renacimiento de nuestra música popular.
La base de mi orquesta siempre fue el piano. Lo creo irremplazable, cuando un pianista se enferma siempre tengo a otro pero si llega a pasarle algo a este también, entonces no tengo solución.
Luego el violín de cuarta cuerda aparece como un elemento vital, debe sonar a la manera de una viola o un sello.Yo integro mi conjunto con un piano, el contrabajo, cinco violines, cinco bandoneones y tres cantores.Menos elementos jamás y, en algunas grabaciones, he llegado a utilizar hasta diez violines.
Al tango yo lo siento así.
Fuente:Tango Argentino

30 de abril de 2009

El Tango y el Dengue - Hernan Sotullo

Presenté en la 35ª Feria Internacional del Libro, en la Sociedad Rural de Buenos Aires, la obra de mi autoría “De Pungas & Gayola”, cuyo contenido se interna en los vericuetos de las figuras penales y contravencionales y su conexión con las letras de tango y los versos lunfardos.
Pero la diversidad temática que nos ofrece el género es infinita y por eso la investigación halla siempre terreno fértil para desarrollar otras aristas, que en algunos casos, no obstante su antigüedad, quedan rápidamente actualizadas por la realidad.
Vale como ejemplo mencionar al dengue que parece una enfermedad relativamente moderna que por estos días se ha convertido en temor y preocupación en la Argentina. Pero, según se ha publicado últimamente, en nuestro país ya hubo grandes epidemias de esa enfermedad en 1905, en la provincia de Chaco; en 1915, en la de Corrientes, y en 1916, en la de Entre Ríos. De ahí que los autores de tango hayan reparado en ella unas nueve décadas atrás.
Al menos, existen tres temas que se refieren al mal: 1º) “El dengue”, tango de Gerardo Metallo, de 1916; 2º) “¡El dengue!”, de 1917, tango milonga de Miguel F. Alfieri, dedicado al personal técnico del Sanatorio Central, y 3º) “El dengue”, de 1921, letra de Vicente Demarco y música del doctor Arnoldo Yódice, un reconocido neurocirujano de la época.

19 de julio de 2008

ALGO DE HISTORIA

En los primeros tiempos, cuando el tango comienza a convertirse en canción, las letras que acompañan la música son obscenas y sus títulos dejan lugar a pocas dudas: "Dos sin sacarla", "Qué polvo con tanto viento", "Con qué tropieza que no dentra", "Siete pulgadas"... o incluso "El Choclo" que aunque literalmente significa mazorca de maíz, en sentido figurado y vulgar, equivale al castellano "chocho" De su baja cuna a su encumbramiento como baile rey en los salones del mundo occidental, el tango recorrió un curioso camino de ida y vuelta entre el Nuevo y el Viejo Continente, con una parada decisiva y brillante en París.
¿Cómo llegó allí? También en este punto las respuestas son dispares y algunas vario pintas. Determinados textos, mucho más ingenuos que eruditos, dan incluso nombres y apellidos de "la" persona responsable de este viaje. La realidad, en su extensión como en su nacimiento, parece más compleja y, sobre todo, plural.
Los "niños bien" de Buenos Aires no tenían reparos en bajar a los arrabales para divertirse, bailar y, de paso, levantarse alguna mina o alguna "milonguita" que engatusaba o se dejaba engatusar. Y para acercarse a la mujer no conocida, nada mejor que el tango. Por supuesto, el tango no era aceptable en sus casas ni bailable con las señoritas de su ambiente y por esa razón permaneció durante muchos años como algo marginal y de clase baja.

ALGO DE HISTORIA

Las cifras hablan: Argentina pasó de tener dos millones de habitantes en 1870, a cuatro millones veinticinco años más tarde. La mitad de esa población se concentraba en Buenos Aires donde el porcentaje de extranjeros llegó a ser del 50 por ciento y adonde acudían también gauchos e indios procedentes del interior del país. En este ambiente, se comienza a bailar en tugurios y lupanares el nuevo ritmo que se asocia así desde su inicio al ambiente prostibulario, ya que eran sólo prostitutas y "camareras" las únicas mujeres presentes en las academias o perigundines.
Puesto que se trataba de féminas dedicadas en alma y, sobre todo, en cuerpo a sus accidentales acompañantes, el tango se comenzó a bailar de un modo muy "corporal", provocador, cercano, explícito… de un modo socialmente poco aceptable como se vería cuando, siendo ya un fenómeno emergente, el tango comenzó asalir del arrabal de su ciudad de origen y empezó a expandirse.

3 de julio de 2008

HISTORIAS

El tango dejaba de ser exclusivo del arrabal para internarse poco a poco en el centro de la ciudad. Los organitos callejeros lo difundían por los barrios donde era común ver parejas de hombres bailando en las calles.

Esencialmente porteño, muchos escritores consideran que el tango de finales del '80 combinaba varios estilos de música. En él estaría involucrada la coreografía de la milonga, el ritmo del candombe y la línea melódica, emotiva y sentimental de la habanera. Pero también recibió influencia del tango andaluz, del chotis y del cuplé, a los que se agregan las payadas puebleras y las milongas criollas.

Se cree que el primer compositor de tango fue Juan Pérez, autor del tango Dame la lata. Sin embargo, es muy probable que hayan existido otros autores y canciones anteriores. Además de la obra de Pérez, las primeras composiciones fueron El tero y Andate a la Recoleta.